C     Libro 3.3: Jehová rechazó el Antiguo Pacto Reino de Sion

C     Parte 1: Jehová hizo el Reino a ser destruido y las personas a ser exiliado a Babilonia

U     Capítulo 1.1: Jehová estaba enojado con el pueblo del Reino de Sión (Salmo 79)

§U     Introducción

¶U Oh Dios, vinieron los gentiles a tu heredad; el templo de tu santidad han contaminado; pusieron a Jerusalén en montones.

¶C Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos; la carne de tus santos a las bestias de la tierra. Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén; y no hubo quien los enterrase.

¶C Somos afrentados de nuestros vecinos, escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.

§C     Cuerpo

¶O ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?

¶O Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, y sobre los reinos que no invocan tu Nombre: porque han consumido a Jacob, y su morada han asolado.

¶C No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas; anticípennos presto tus misericordias: porque estamos muy abatidos.

¶C Ayúdanos, oh Dios, salvación nuestra, por la gloria de tu Nombre; y líbranos, y aplácate sobre nuestros pecados por amor de tu Nombre.

¶U Porque dirán las gentes, “¿Dónde está su Dios?” Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, la venganza de la sangre de tus siervos que fue derramada.

§C     Conclusión

¶C Entre ante tu presencia el gemido de los presos; conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte.

¶C Y da a nuestros vecinos en su seno siete tantos de su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.

¶U Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, te alabaremos para siempre; de generación en generación cantaremos tus alabanzas.

C     Capítulo 1.2: Jehová había soltar amarras a la pueblo del Reino de Sión (Salmo 74)

§U     Introducción

¶U ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué humea tu furor contra las ovejas de tu prado?

¶C Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo; la vara de tu heredad, la cual redimiste; este monte de Sión, donde has habitado.

¶C Levanta tus pies a los asolamientos eternos; a toda la maldad que el enemigo ha hecho en el Santuario. Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; han puesto sus banderas por señales.

§C     Cuerpo

¶U Cualquiera se hacía famoso según que había levantado el hacha sobre los gruesos maderos.

¶C Y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras. Han puesto a fuego tus santuarios, han profanado el Tabernáculo de tu Nombre echándolo a tierra. Dijeron en su corazón, “Destruyámoslos de una vez”; han quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.

¶C No vemos ya nuestras señales; no hay más profeta; ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo.

¶O ¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu Nombre? ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra?

¶O Sácalo de tu seno: pero Dios es mi Rey ya de antiguo; el que obra salvación en medio de la tierra. Tú dividiste el mar con tu poder; quebrantaste cabezas de dragones en las aguas. Tú machacaste las cabezas del leviatán; lo diste por comida al pueblo de los desiertos. Tú abriste fuente y río; Tú secaste ríos impetuosos. Tuyo es el día, tuya también es la noche; tú estableciste la luna y el sol. Tú estableciste todos los términos de la tierra; el verano y el invierno tú los formaste.

§C     Conclusión

¶C Acuérdate de esto; que el enemigo ha afrentado a Jehová, y que el pueblo insensato ha blasfemado tu Nombre.

¶C No entregues a las bestias el alma de tu tórtola; y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos. Mira al Pacto: porque los lugares tenebrosos de la tierra están llenos de habitaciones de violencia. No vuelva avergonzado el oprimido; el pobre y el necesitado alaben tu Nombre.

¶U Levántate, oh Dios, aboga tu causa; acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día. No olvides las voces de tus enemigos; el alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.

C     Capítulo 1.3: Jehová había abandonado a la pueblo del Reino de Sión (Salmo 44)

§U     Introducción

¶U Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos. Tú con tu mano echaste a las naciones, y los plantaste a ellos; afligiste a los pueblos, y los arrojaste:

¶C porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró;

¶C sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro: porque te complaciste en ellos.

§C     Cuerpo

¶U Tú, oh Dios, eres mi Rey; manda salvación a Jacob. Por medio de ti sacudiremos a nuestros enemigos; en tu Nombre hollaremos a nuestros adversarios: porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará. Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado a los que nos aborrecían. En Dios nos gloriaremos todo el tiempo, y para siempre alabaremos tu Nombre. Selah.

C Pero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales con nuestros ejércitos. Nos has hecho retroceder ante el enemigo, y los que nos aborrecían nos han saqueado para sí. Nos pusiste como a ovejas para comida, y nos esparciste entre las naciones. Has vendido a tu pueblo de balde, y no acrecentaste tu riqueza con su precio. Nos pusiste por vergüenza a nuestros vecinos, por escarnio y por burla a los que nos rodean. Nos pusiste por proverbio entre las naciones, por movimiento de cabeza en los pueblos. Cada día mi vergüenza está delante de mí, y me cubre la confusión de mi rostro, por la voz del que me injuria y vitupera, por razón del enemigo y del vengativo.

¶C Todo esto nos ha sobrevenido, pero no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado a tu Pacto. No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni nuestros pasos se han apartado de tu camino; aunque nos quebrantaste en el lugar de los dragones y nos cubriste con sombra de muerte.

¶O ¿Si nos hubiésemos olvidado del Nombre de nuestro Dios, o extendido nuestras manos a dios ajeno, no demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón.

O Pero por causa de ti nos matan cada día; somos contados como ovejas para el matadero.

§C     Conclusión

¶C Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no nos deseches para siempre.

¶C ¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción y de nuestra opresión? Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo; nuestro vientre está pegado con la tierra.

¶U Levántate para ayudarnos, y redímenos por tu misericordia.

O     Capítulo 1.4: El pueblo de Sión en el exilio oró por venganza contra Edom (Salmo 137)

§U     Introducción

¶U Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión.

¶C Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos.

¶C Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo, “¡Cantadnos alguno de los cánticos de Sión!”

§C     Cuerpo

¶U ¿Cómo cantaremos canción de Jehová en tierra de extraños?

¶C Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, mi diestra olvide su destreza.

¶C Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no enalteciere a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría.

§C     Conclusión

¶C Acuérdate, oh Jehová, contra los hijos de Edom en el día de Jerusalén; los cuales decían, “¡Arrasadla, arrasadla hasta los cimientos!”

¶C Hija de Babilonia, serás destruida, bienaventurado el que te diere el pago de lo que tú nos hiciste.

¶U Bienaventurado el que tomare y estrellare tus niños contra las piedras.

O     Capítulo 1.5: El pueblo de Sion fueron oprimidos por sus enemigos en el exilio(Salmo 129)

§U     Introducción

¶U Mucho me han angustiado desde mi juventud, puede decir ahora Israel;

¶C mucho me han angustiado desde mi juventud;

¶C mas no prevalecieron contra mí.

§C     Cuerpo

¶C Sobre mis espaldas araron los aradores;

¶C hicieron largos surcos.

¶U Jehová es justo; cortó las coyundas de los impíos.

§C     Conclusión

¶C Serán avergonzados y vueltos atrás todos los que aborrecen a Sión.

¶C Serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca, de la cual no llenó el segador su mano, ni sus brazos el que hace gavillas.

¶U Ni dijeron los que pasaban, “Bendición de Jehová sea sobre vosotros; os bendecimos en el Nombre de Jehová.”

C     Parte 2: El pueblo de Sion regresaron del exilio en Persia sin un rey

U     Capítulo 2.1: El pueblo de Sión oró por la liberación del exilio (Salmo 80)

§U     Introducción

¶U Oh Pastor de Israel, escucha, tú que pastoreas como a ovejas a José; que habitas entre querubines, resplandece.

¶C Despierta tu poder delante de Efraín, y de Benjamín, y de Manasés, y ven a salvarnos.

¶C Oh Dios, restáuranos; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

§C     Cuerpo

¶O Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo mostrarás indignación contra la oración de tu pueblo? Les diste a comer pan de lágrimas, y les diste a beber lágrimas en gran abundancia. Nos pusiste por contienda a nuestros vecinos; y nuestros enemigos se burlan entre sí.

¶O Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

¶C Hiciste venir una vid de Egipto; echaste las gentes, y la plantaste. Preparaste el terreno delante de ella, e hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra. Los montes fueron cubiertos de su sombra; y sus sarmientos fueron como cedros de Dios. Extendió sus vástagos hasta el mar, y hasta el río sus renuevos.

¶C ¿Por qué has derribado sus vallados, de modo que la vendimien todos los que pasan por el camino? La estropea el puerco montés, y la devora la bestia del campo.

¶U Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora; mira desde el Cielo, y considera, y visita esta viña, y la planta que plantó tu diestra, y el renuevo que para ti afirmaste. Está quemada a fuego, asolada; ¡perezcan por la reprensión de tu rostro!

§C     Conclusión

¶C Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, sobre el hijo del hombre que para ti corroboraste.

¶C Así no nos apartaremos de ti. Vida nos darás, e invocaremos tu Nombre.

¶U Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¡restáuranos! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

C     Capítulo 2.2: El pueblo de Sión oró por renacimiento después de regresar del exilio (Salmo 85)

§U     Introducción

¶U Fuiste propicio a tu tierra, oh Jehová; volviste la cautividad de Jacob.

¶C Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; cubriste todos sus pecados. Selah.

¶C Dejaste todo tu enojo; te volviste de la ira de tu furor.

§C     Cuerpo

¶U Restáuranos, oh Dios, salvación nuestra, y haz cesar tu ira de sobre nosotros.

¶C ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?

¶C ¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti? Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, y danos tu salvación.

¶O Escucharé lo que hable Jehová Dios: porque hablará paz a su pueblo y a sus santos,

O pero no dejes que ellos retorno a necedad.

§C     Conclusión

¶C Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen; Para que habite la gloria en nuestra tierra.

¶C La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. La verdad brotará de la tierra; y la justicia mirará desde los Cielo.

¶U Jehová dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto. La justicia irá delante de él, y nos pondrá en el camino de sus pasos.

C     Capítulo 2.3: El pueblo de Sión alabó Jehová para la entrega de los mismos desde exilio (Salmo 107)

§U     Introducción

¶U Alabad a Jehová: porque él es bueno: porque para siempre es su misericordia.

¶C Díganlo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo;

¶C y los ha congregado de las tierras; del oriente y del occidente, del norte y del sur.

§C     Cuerpo

¶U Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, sin hallar ciudad en donde morar. Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos. Pero clamaron a Jehová en su angustia, y él los libró de sus aflicciones. Y los dirigió por camino derecho, para que viniesen a una ciudad en la cual morar. ¡Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres! Porque él sacia al alma sedienta, y llena de bien al alma hambrienta.

¶C Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros; por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo del Altísimo. Por lo que quebrantó con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quien les ayudase. Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y él los libró de sus aflicciones. Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones. ¡Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres! Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro.

¶C Los insensatos, a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades, fueron afligidos. Su alma abominó todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte. Pero clamaron a Jehová en su angustia, y él los libró de sus aflicciones. Envió su Palabra, y los sanó, y los libró de su ruina. ¡Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres! Y ofrezcan sacrificios de acción de gracias, y publiquen sus obras con júbilo.

¶O Los que descienden al mar en navíos, y hacen negocio en las muchas aguas, ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en las profundidades: porque él habló, e hizo levantar el viento tempestuoso, que encrespa las olas. Suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal. Tiemblan, y titubean como borrachos, y toda su destreza es inútil. Entonces claman a Jehová en su angustia, y él los libra de sus aflicciones. Él cambia la tormenta en calma, y se apaciguan sus olas. Se alegran luego porque se aquietaron; y así él los guía al puerto anhelado. ¡Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres! Exáltenlo en la congregación del pueblo; y alábenlo en la reunión de los Ancianos.

¶O Él convierte los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en sequedales; la tierra fructífera en yermo, por la maldad de los que la habitan. Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales. Y hace que allí habiten los hambrientos, para que dispongan ciudad donde morar; y siembran campos, y plantan viñas, y rinden abundante fruto. Y los bendice, y se multiplican en gran manera; y no disminuye su ganado. Y luego son menoscabados y abatidos a causa de tiranía, de males y congojas. Él derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errantes, vagabundos y sin camino. Él levanta de la miseria al pobre, y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.

§C     Conclusión

¶C Véanlo los rectos, y alégrense;

¶C y toda maldad cierre su boca.

¶U ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, y entenderá las misericordias de Jehová?

O     Capítulo 2.4: Jehová volvió su pueblo a la tierra prometida desde exilio en Persia (Salmo 126)

§U     Introducción

¶U Cuando Jehová hizo volver la cautividad de Sión, éramos como los que sueñan.

¶C Entonces nuestra boca se llenó de risa,

¶C y nuestra lengua de alabanza.

§C     Cuerpo

¶U Entonces decían entre las gentes, “Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.”

¶C Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;

¶C Estaremos alegres.

§C     Conclusión

¶C Haz volver nuestra cautividad oh Jehová, como los arroyos del sur.

¶C Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

¶U Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

O     Capítulo 2.5: Israel exhortó a Jehová a reunir ellos desde entre los paganos (Salmo 106)

§U     Introducción

¶U ¡Alabad Jehová! Alabad a Jehová: porque él es bueno: porque para siempre es su misericordia. ¿Quién expresará las proezas de Jehová? ¿Quién contará sus alabanzas? Dichosos los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.

¶C Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo.

¶C Visítame con tu salvación; para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad.

§C     Cuerpo

¶C Pecamos como nuestros padres, hicimos iniquidad, hicimos impiedad. Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; sino que se rebelaron junto al mar, en el Mar Rojo. No obstante, él los salvó por amor de su Nombre, para hacer notoria su fortaleza. Y reprendió al Mar Rojo, y lo secó; y les llevó por el abismo, como por un desierto. Y los salvó de mano del enemigo, y los rescató de mano del adversario. Cubrieron las aguas a sus enemigos; no quedó ni uno de ellos. Entonces creyeron a sus palabras, y cantaron su alabanza.

C Pero pronto se olvidaron de sus obras; no esperaron su consejo. Y ardieron de deseo en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad. Y él les dio lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas. Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, y de Aarón, el santo de Jehová. Se abrió la tierra, y tragó a Datán, y cubrió la compañía de Abiram. Y se encendió el fuego en su junta; la llama quemó a los impíos. Hicieron becerro en Horeb, y adoraron una imagen de fundición. Así cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. Se olvidaron de Dios su Salvador, que había hecho grandezas en Egipto, maravillas en la tierra de Cam, cosas formidables sobre el Mar Rojo. Y dijo que los hubiera destruido, de no haberse interpuesto Moisés su escogido ante él en la brecha, a fin de apartar su ira, para que no los destruyese. Pero aborrecieron la tierra deseable; no creyeron a su Palabra; Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová. Por lo que alzó su mano contra ellos, para derrocarlos en el desierto, y humillar su simiente entre las naciones, y esparcirlos por las tierras. Se unieron también a Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, y se desató entre ellos la mortandad. Entonces se levantó Finees, e hizo juicio; y se detuvo la plaga. Y le fue contado por justicia, de generación en generación para siempre. También le irritaron en las aguas de Meriba; y le fue mal a Moisés por causa de ellos: porque hicieron que el espíritu de Moisés se rebelase, haciéndole hablar precipitadamente con sus labios.

¶U No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo; Antes se mezclaron con las naciones, y aprendieron sus obras. Y sirvieron a sus ídolos; los cuales les fueron por lazo. Y sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios; y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron a los ídolos de Canaán; y la tierra fue contaminada con sangre. Así se contaminaron con sus obras, y se prostituyeron con sus hechos. Por tanto, la ira de Jehová se encendió contra su pueblo, tanto, que aborreció a su propia heredad; y los entregó en poder de las naciones, y se enseñorearon de ellos los que los aborrecían. Y sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano. Muchas veces los libró; mas ellos se rebelaron contra su consejo, y fueron humillados por su iniquidad. Con todo, él miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor; y se acordaba de su Pacto con ellos, y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias. Hizo asimismo que tuviesen misericordia de ellos todos los que los tenían cautivos.

§C     Conclusión

¶C Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones, para que alabemos tu santo Nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas.

¶C Bendito Jehová Dios de Israel, desde la eternidad y hasta la eternidad.

¶U Y diga todo el pueblo, “Amén.” ¡Alabad Jehová!