O     Libro 3.2: La edad de oro del Antiguo Pacto Reino de Sion

C     Parte 1: Las Glorias del Antiguo Pacto ciudad de Sión

O     Capítulo 1.1: Monte Sión no se puede mover, pero permanece para siempre (Salmo 125)

¶U Los que confían en Jehová son como el monte de Sión que no se mueve; sino que permanece para siempre.

¶C Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, así Jehová está alrededor de su pueblo desde ahora y para siempre.

¶C Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos; para que no extiendan los justos sus manos a la iniquidad.

¶O Haz bien, oh Jehová, a los buenos, y a los que son rectos en sus corazones. Mas a los que se apartan tras sus perversidades, Jehová los llevará con los que obran iniquidad.

¶O Pero paz será sobre Israel.

O     Capítulo 1.2: Jehová mandó la bendición sobre los Montes de Sión (Salmo 133)

¶O Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!

¶O Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y que baja hasta el borde de sus vestiduras;

¶C Es como el rocío de Hermón;

¶C y como el rocío que desciende sobre los montes de Sión:

¶U porque allí Jehová mandó la bendición, y Vida Eterna.

C     Capítulo 1.3: La Casa de Jehová en el monte de Sión (Salmo 122)

§U     Introducción

¶U Yo me alegré con los que me decían, “A la Casa de Jehová iremos.”

¶C Nuestros pies estuvieron en tus puertas, oh Jerusalén.

¶C Jerusalén, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí.

§C     Cuerpo

¶U Y allá subieron las tribus, las tribus de Jehová, conforme al Testimonio dado a Israel, para alabar el Nombre de Jehová.

¶C Porque allá están los tronos del juicio,

¶C los tronos de la casa de David.

¶O Pedid por la paz de Jerusalén;

¶O sean prosperados los que te aman.

§C     Conclusión

¶C Haya paz dentro de tus muros, y prosperidad en tus palacios.

¶C Por amor de mis hermanos y mis compañeros diré ahora, “Haya paz en ti.

¶U Por amor a la Casa de Jehová nuestro Dios, procuraré tu bien.”

C     Capítulo 1.4: El más Alto él mismo debe establecer Monte Sión (Salmo 87)

§U     Introducción

¶U Su cimiento está en el monte santo.

¶C Ama Jehová las puertas de Sión más que todas las moradas de Jacob.

¶C Cosas gloriosas se dicen de ti, oh ciudad de Dios. Selah.

§C     Cuerpo

¶U Mencionaré a Rahab y a Babilonia entre los que me conocen.

¶C He aquí Filistea, y Tiro, con Etiopía;

¶C éste nació allá.

¶O Y de Sión se dirá, “Éste y aquél nacieron en ella”;

¶O y el Altísimo mismo la establecerá.

§C     Conclusión

¶C Jehová contará cuando él inscriba a los pueblos, que éste nació allí. Selah.

¶C Y los cantores y tañedores en ella estaré allí.

¶U Todas mis fuentes estarán en ti.

U     Capítulo 1.5: La alegría de toda la tierra es el Monte Sión (Salmo 48)

§U     Introducción

¶U Grande es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.

¶C Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra es el monte de Sión, a los lados del norte, la ciudad del gran Rey.

¶C Dios en sus palacios es conocido por refugio:

§C     Cuerpo

¶O Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; pasaron todos. Y viéndola ellos así, se maravillaron, se turbaron, se dieron prisa a huir. Les tomó allí temblor; dolor, como a mujer que da a luz.

¶O Con viento solano quiebras tú las naves de Tarsis.

¶C Como lo oímos, así hemos visto en la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; Dios la afirmará para siempre. Selah.

¶C Nos hemos acordado de tu misericordia, oh Dios, en medio de tu Templo.

¶U Conforme a tu Nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra; de justicia está llena tu diestra.

§C     Conclusión

¶C Se alegrará el monte de Sión; se gozarán las hijas de Judá por tus Juicios.

¶C Andad alrededor de Sión, y rodeadla; contad sus torres.

¶U Observad atentamente su antemuro; mirad sus palacios; para que lo contéis a la generación venidera: porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; él nos guiará, aun hasta la muerte.

C     Parte 2: Las Glorias del Antiguo Pacto Reino de David

O     Capítulo 2.1: Jehová prolongará la vida del Mesías y sus años como muchas generaciones (Salmo 61)

§U     Introducción

¶U Oye, oh Dios, mi clamor; atiende mi oración.

¶C Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare.

¶C Llévame a la peña más alta que yo: porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.

§C     Cuerpo

¶U Yo habitaré en tu Tabernáculo para siempre; estaré seguro bajo el abrigo de tus alas. Selah.

¶C Porque tú, oh Dios, has oído mis votos;

¶C has dado heredad a los que temen tu Nombre.

§C     Conclusión

¶C Prolongarás la vida del Rey, y sus años de muchas generaciones; él permanecerá para siempre delante de Dios.

¶C Misericordia y verdad prepara para que lo guarden.

¶U Así cantaré salmos a tu Nombre para siempre, pagando mis votos cada día.

O     Capítulo 2.2: Jehová prometido a condicionalmente bendiga David y a sus hijos (Salmo 132)

§U     Introducción

¶U Acuérdate, oh Jehová, de David, y de toda su aflicción; que juró él a Jehová, prometió al Fuerte de Jacob, “No entraré en la morada de mi casa, ni subiré sobre el lecho de mi estrado; no daré sueño a mis ojos, ni a mis párpados adormecimiento, hasta que halle un lugar para Jehová, una morada para el Fuerte de Jacob.”

¶C He aquí, en Efrata oímos de ella; la hallamos en los campos del bosque.

¶C Entraremos en sus tabernáculos; adoraremos ante el estrado de sus pies.

§C     Cuerpo

¶C Levántate, oh Jehová, entra al lugar de tu reposo; tú y el arca de tu fortaleza.

¶C Tus sacerdotes se vistan de justicia, y tus santos se regocijen.

¶U Por amor de David tu siervo no vuelvas de tu Ungido el rostro.

§C     Conclusión

¶C En verdad Jehová juró a David, y él no apartará de ello, “Del fruto de tus lomos pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardaren mi Pacto, y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre: porque Jehová ha elegido a Sión; la deseó por habitación para sí.

¶C Éste es mi lugar de reposo para siempre; aquí habitaré: porque la he deseado. Bendeciré en gran manera su provisión; a sus pobres saciaré de pan. Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes, y sus santos darán voces de júbilo.

¶U Allí haré reverdecer el cuerno de David; he preparado lámpara a mi ungido. A sus enemigos vestiré de confusión; mas sobre él florecerá su corona.”

C     Capítulo 2.3: Jehová enseñó las manos de David para hacer la guerra (Salmo 18)

§U     Introducción

¶U Te amaré, oh Jehová, fortaleza mía.

¶C Jehová es mi Roca, mi castillo y mi Libertador; mi Dios, mi fortaleza, en él confiaré; mi escudo, el cuerno de mi salvación, y mi alto refugio.

¶C Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

§C     Cuerpo

¶U Me rodearon los dolores de la muerte, y torrentes de hombres perversos me atemorizaron. Dolores del Infierno me rodearon, me previnieron lazos de muerte. En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.

¶C La tierra se estremeció y tembló; se conmovieron los cimientos de los montes, y se estremecieron: porque se indignó él. Humo subió de su nariz, y de su boca fuego consumidor; carbones fueron por él encendidos. Inclinó los cielos, y descendió; y densa oscuridad había debajo de sus pies. Y cabalgó sobre un querubín, y voló; voló sobre las alas del viento. Hizo de las tinieblas su escondedero, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron; granizo y carbones encendidos. Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones encendidos. Envió sus saetas, y los dispersó; lanzó relámpagos, y los destruyó. Entonces aparecieron los senderos de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz. Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas. Me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, pues ellos eran más fuertes que yo. Me asaltaron en el día de mi quebranto; pero Jehová fue mi apoyo. Él me sacó a lugar espacioso; me libró: porque se agradó de mí.

¶C Jehová me pagó conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado: porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios. Pues todos sus Juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus Estatutos. Y fui íntegro para con él, y me guardé de mi maldad. Por tanto Jehová me pagó conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos. Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. Y tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos. Tú, pues, encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Pues por ti he desbaratado ejércitos; y por mi Dios he saltado muros.

¶O En cuanto a Dios, perfecto es su camino; la Palabra de Jehová es acrisolada; es escudo a todos los que en él esperan: porque ¿quién es Dios fuera de Jehová? ¿Y qué roca hay aparte de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de poder, y hace perfecto mi camino; quien hace mis pies como de ciervas, y me hace estar firme sobre mis alturas; él adiestra mis manos para la batalla, y el arco de acero será quebrado por mis brazos. Me diste asimismo el escudo de tu salvación, y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido. Ensanchaste mis pasos debajo de mí, para que mis pies no resbalasen.

¶O Perseguí a mis enemigos, y los alcancé, y no volví hasta acabarlos. Los herí, de modo que no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies. Pues me ceñiste de fuerza para la pelea; has sometido bajo mis pies a los que se levantaron contra mí. Y me has dado la cerviz de mis enemigos, para que yo destruya a los que me aborrecen. Clamaron, y no hubo quien los salvase; aun a Jehová, pero él no les respondió. Y los molí como polvo delante del viento; los eché fuera como lodo de las calles. Me libraste de las contiendas del pueblo; me pusiste por cabeza de gentes; pueblo que yo no conocía, me servirá. Así que hubieren oído de mí, me obedecerán; los hijos de extraños se someterán a mí; Los extraños se debilitarán, saldrán temblando de sus escondrijos.

§C     Conclusión

¶C Viva Jehová, y bendita sea mi Roca; y enaltecido sea el Dios de mi salvación.

¶C Es Dios quién por mí cobra venganza, y sujeta pueblos debajo de mí. El que me libra de mis enemigos; tú me enalteciste sobre los que se levantan contra mí; me has librado del hombre violento.

¶U Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré salmos a tu Nombre. Grandes triunfos da a su rey, y hace misericordia a su ungido, a David y a su simiente, para siempre.

C     Capítulo 2.4: Jehová enseñó las manos de David para hacer la guerra (Salmo 144)

§U     Introducción

¶U Bendito sea Jehová, mi Roca, que adiestra mis manos para la guerra, y mis dedos para la batalla.

¶C Misericordia mía y mi castillo, fortaleza mía y mi Libertador, escudo mío, en quien he confiado;

¶C el que somete a mi pueblo delante de mí.

§C     Cuerpo

¶U Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que en él pienses? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes? El hombre es semejante a la vanidad; sus días son como la sombra que pasa.

¶C Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende; toca los montes, y humeen. Despide relámpagos, y dispérsalos, envía tus saetas, y túrbalos.

¶C Extiende tu mano desde lo alto; rescátame, y líbrame de las muchas aguas, de la mano de los hijos de extraños; cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.

¶O Oh Dios, a ti cantaré canción nueva; con salterio, con decacordio cantaré a ti.

¶O Tú, el que da salvación a los reyes, el que libra a David su siervo de maligna espada.

§C     Conclusión

¶C Rescátame, y líbrame de mano de los hijos extraños, cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.

¶C Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; Nuestras hijas como las esquinas labradas a manera de las de un palacio; nuestros graneros llenos, provistos de toda clase de grano; nuestros ganados, se multipliquen de millares y decenas de millares en nuestros campos; que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; que no tengamos asalto, ni que hacer salida, ni grito de alarma en nuestras plazas.

¶U Bienaventurado es el pueblo que tiene esto; además, bienaventurado es el pueblo cuyo Dios es Jehová.

U     Capítulo 2.5: Jehová ungido a David con su aceite Santo (Salmo 89)

§U     Introducción

¶U Las misericordias de Jehová cantaré por siempre; con mi boca daré a conocer tu fidelidad a todas las generaciones: porque dije, “Para siempre será edificada misericordia; en los mismos cielos apoyarás tu verdad.” “Hice alianza con mi escogido; Juré a David mi siervo, diciendo, ‘Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones.’” Selah.

¶C Los cielos celebrarán tus maravillas, oh Jehová; tu fidelidad también en la congregación de los santos: porque ¿quién en los Cielo se comparará a Jehová? ¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los poderosos? Dios terrible en la gran congregación de los santos, y formidable sobre todos cuantos están a su alrededor. Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu fidelidad te rodea. Tú tienes dominio sobre la braveza del mar; cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas. Tú quebrantaste a Rahab como a un muerto; con tu brazo fuerte esparciste a tus enemigos. Tuyos los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú lo fundaste. Al norte y al sur tú los creaste; Tabor y Hermón cantarán en tu Nombre. Tú tienes brazo fuerte; poderosa es tu mano, exaltada es tu diestra. Justicia y juicio son el fundamento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro.

¶C Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro. En tu Nombre se alegrarán todo el día; y en tu justicia serán exaltados: porque tú eres la gloria de su fortaleza; y por tu buena voluntad exaltarás nuestro cuerno: porque Jehová es nuestro escudo; y nuestro Rey es el Santo de Israel.

§C     Cuerpo

¶O Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste, “He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; he enaltecido a un escogido de mi pueblo. Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi óleo santo. Mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortalecerá.

¶O No lo avasallará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará. Mas yo quebrantaré delante de él a sus enemigos, y heriré a los que le aborrecen.

¶C Y mi verdad y mi misericordia serán con él; y en mi Nombre será exaltado su cuerno. Asimismo pondré su mano en el mar, y en los ríos su diestra. Él me llamará, ‘Mi Padre eres tú, mi Dios, y la Roca de mi salvación.’

¶C Yo también lo haré mi primogénito, alto sobre los reyes de la tierra. Para siempre le conservaré mi misericordia; y mi Pacto será firme con él. Y estableceré su simiente para siempre, y su trono como los días de los Cielo. Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis Juicios; si profanaren mis Estatutos, y no guardaren mis Mandamientos; entonces visitaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades.

¶U Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi fidelidad. No olvidaré mi Pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, que no mentiré a David. Su simiente será para siempre, y su trono como el sol delante de mí; como la luna ello será firme para siempre, y como un testigo fiel en el Cielo. Selah.”

§C     Conclusión

¶C Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido; y te has airado con él. Rompiste el Pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra. Rompiste todos sus vallados; has quebrantado sus fortalezas. Lo saquean todos los que pasan por el camino; es oprobio a sus vecinos. Has exaltado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios. Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla. Hiciste cesar su brillo, y echaste su trono por tierra. Has acortado los días de su juventud; le has cubierto de afrenta. Selah.

¶C ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego? Acuérdate de cuán breve es mi tiempo; ¿por qué habrás creado en vano a todos los hijos del hombre? ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su vida del poder del sepulcro? Selah. Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, que juraste a David por tu verdad? Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno. Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, han deshonrado los pasos de tu ungido.

¶U Bendito sea Jehová para siempre. Amén, y Amén.