U     Volumen 3: La Historia Pasado y Futuro del Reino de Sión

O     Libro 3.1: El inicio del Antiguo Pacto Reino de Sión

C     Parte 1: Desde Abraham a través de Egipto y el desierto hacia la tierra prometida

U     Capítulo 1.1: Jehová protegido y bendecido a su pueblo desde Abraham hacia la tierra prometida (Salmo 105)

§U     Introducción

¶U Alabad a Jehová, invocad su Nombre. Dad a conocer sus obras entre los pueblos. Cantadle, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo Nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová, y su fortaleza; buscad siempre su rostro.

¶C Acordaos de las maravillas que él ha hecho, de sus prodigios y de los Juicios de su boca.

¶C Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos. Él es Jehová nuestro Dios; en toda la tierra están sus Juicios.

§C     Cuerpo

¶O Se acordó para siempre de su Pacto; de la Palabra que mandó para mil generaciones, del Pacto que hizo con Abraham; y de su juramento a Isaac. Y lo estableció a Jacob por decreto, a Israel por Pacto sempiterno, diciendo, “A ti daré la tierra de Canaán, como porción de vuestra heredad.” Cuando ellos eran pocos en número, y extranjeros en ella.

¶O Cuando andaban de nación en nación, de un reino a otro pueblo; no consintió que hombre los agraviase; y por causa de ellos castigó a los reyes. “No toquéis,” dijo, “a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.”

¶C Y llamó al hambre sobre la tierra, y quebrantó todo sustento de pan. Envió un varón delante de ellos, a José, que fue vendido por siervo. Afligieron sus pies con grillos; en hierro fue puesta su persona. Hasta la hora que llegó su palabra, la Palabra de Jehová le probó. Envió el rey, y le soltó; el señor de los pueblos, y le dejó ir libre. Lo puso por señor de su casa, y por gobernador de todas sus posesiones; para que reprimiera a sus grandes como él quisiese, y a sus ancianos enseñara sabiduría.

¶C Después entró Israel en Egipto, y Jacob peregrinó en la tierra de Cam. Y multiplicó su pueblo en gran manera, y lo hizo más fuerte que sus enemigos.

¶U Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal. Envió a su siervo Moisés, y a Aarón al cual escogió. Pusieron en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Cam. Envió tinieblas, e hizo que oscureciera; y no fueron rebeldes a su Palabra. Volvió sus aguas en sangre, y mató sus peces. Produjo su tierra ranas, aun en las cámaras de sus reyes. Habló, y vinieron enjambres de moscas, y piojos en todos su términos. Les dio granizo en vez de lluvia, y llamas de fuego en su tierra. E hirió sus viñas y sus higueras, y quebró los árboles de su término. Habló, y vinieron langostas, y pulgón sin número; y comieron toda la hierba de su país, y devoraron el fruto de su tierra. También hirió de muerte a todos los primogénitos en su tierra, las primicias de toda su fuerza.

§C     Conclusión

¶C Y los sacó con plata y oro; y no hubo enfermo entre sus tribus. Egipto se alegró de que salieran: porque su terror había caído sobre ellos.

¶C Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche. Pidieron, e hizo venir codornices; y los sació de pan del Cielo. Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los sequedales como un río: porque se acordó de su santa palabra, dada a Abraham su siervo.

¶U Y sacó a su pueblo con gozo; con júbilo a sus escogidos. Y les dio las tierras de las naciones; y las labores de los pueblos heredaron, para que guardasen sus Estatutos, y observasen sus Leyes. ¡Alabad Jehová!

C     Capítulo 1.2: Dar las gracias por la misericordia de Jehová en traer a su pueblo de Egipto (Salmo 136)

§U     Introducción

¶U Alabad a Jehová: porque él es bueno: porque para siempre es su misericordia.

¶C Alabad al Dios de los dioses: porque para siempre es su misericordia.

¶C Alabad al Señor de los señores: porque para siempre es su misericordia.

§C     Cuerpo

¶U Al único que hace grandes maravillas: porque para siempre es su misericordia. Al que hizo los cielos con sabiduría: porque para siempre es su misericordia. Al que extendió la tierra sobre las aguas: porque para siempre es su misericordia; al que hizo las grandes luminarias: porque para siempre es su misericordia; el sol para que señorease en el día: porque para siempre es su misericordia; la luna y las estrellas para que señoreasen en la noche: porque para siempre es su misericordia.

¶C Al que hirió a Egipto en sus primogénitos: porque para siempre es su misericordia. Al que sacó a Israel de en medio de ellos: porque para siempre es su misericordia; con mano fuerte, y brazo extendido: porque para siempre es su misericordia.

¶C Al que dividió el Mar Rojo en partes: porque para siempre es su misericordia; e hizo pasar a Israel por medio de él: porque para siempre es su misericordia; y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo: porque para siempre es su misericordia.

¶O Al que pastoreó a su pueblo por el desierto: porque para siempre es su misericordia.

¶O Al que hirió grandes reyes: porque para siempre es su misericordia; y mató a reyes poderosos: porque para siempre es su misericordia; a Sehón rey amorreo: porque para siempre es su misericordia, y a Og rey de Basán: porque para siempre es su misericordia; y dio la tierra de ellos en heredad: porque para siempre es su misericordia; en heredad a Israel su siervo: porque para siempre es su misericordia.

§C     Conclusión

¶C Él es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros: porque para siempre es su misericordia; y nos rescató de nuestros enemigos: porque para siempre es su misericordia.

¶C Él da mantenimiento a toda carne: porque para siempre es su misericordia.

¶U Alabad al Dios de los Cielos: porque para siempre es su misericordia.

C     Capítulo 1.3: Canta en voz alta a Jehová por traer a su pueblo de Egipto (Salmo 81)

§U     Introducción

¶U Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; aclamad con júbilo al Dios de Jacob. Entonad salmos, y tañed el pandero, el arpa deliciosa con el salterio.

¶C Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne: porque Estatuto es de Israel, Ordenanza del Dios de Jacob.

¶C Por testimonio en José lo ha constituido, cuando salió por la tierra de Egipto; donde oí lenguaje que no entendía.

§C     Cuerpo

¶U “Aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos fueron liberadas de los cestos. En la calamidad clamaste, y yo te libré; te respondí en el secreto del trueno; te probé sobre las aguas de Meriba. Selah.

¶C Oye, pueblo mío y te protestaré. Oh Israel, si me oyeres: ‘No habrá en ti dios ajeno, ni adorarás a dios extraño.

¶C Yo soy Jehová tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto: abre bien tu boca, y la llenaré.’

¶O Mas mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí.

¶O Los entregué, por tanto, a la dureza de su corazón, y caminaron en sus consejos.

§C     Conclusión

¶C ¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si Israel hubiera andado en mis caminos!

¶C En un instante habría yo derribado a sus enemigos, y vuelto mi mano sobre sus adversarios.

¶U Los aborrecedores de Jehová se le hubieran sometido; y el tiempo de ellos fuera para siempre. Él los hubiera sostenido con lo mejor del trigo; y de miel de la roca te hubiera saciado.”

O     Capítulo 1.4: El Dios de Jacob seran someter los gentiles bajo su gente Israel (Salmo 47)

§U     Introducción

¶U Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo. porque Jehová el Altísimo es terrible; él es un Rey grande sobre toda la tierra.

¶C Él sujetará a los pueblos debajo de nosotros, y a las naciones debajo de nuestros pies.

¶C Él nos elegirá nuestras heredades; la hermosura de Jacob, al cual amó. Selah.

§C     Cuerpo

¶U Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta.

¶C Cantad a Dios, cantad.

¶C Cantad a nuestro Rey, cantad: porque Dios es el Rey de toda la tierra; cantad con inteligencia.

§C     Conclusión

¶C Dios reina sobre las naciones;

¶C sentado está Dios sobre su santo trono.

¶U Los príncipes de los pueblos se han reunido, aun el pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy enaltecido.

O     Capítulo 1.5: El Dios de Jacob controló la naturaleza por el bien de su pueblo Israel (Salmo 114)

§U     Introducción

¶U Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob del pueblo de lengua extraña. Judá fue su santuario, e Israel su señorío.

¶C El mar lo vio, y huyó; el Jordán se volvió atrás.

¶C Los montes saltaron como carneros; los collados como corderitos.

§C     Cuerpo

¶C ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste?

¶C ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás?

¶U Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, y vosotros, collados, como corderitos?

§C     Conclusión

¶C A la presencia del Señor tiembla la tierra,

¶C a la presencia del Dios de Jacob;

¶U el cual cambió la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.

C     Parte 2: Desde el desierto hasta el reino de David

U     Capítulo 2.1: Jehová condujo a Israel fuera del desierto y les dio David como su Rey (Salmo 78)

§U     Introducción

¶U Escucha, pueblo mío, a mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en parábolas; hablaré cosas escondidas desde la antigüedad, las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos las contaron. No las encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, y su fortaleza, y las maravillas que hizo.

¶C Él estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel; la cual mandó a nuestros padres que la enseñasen a sus hijos; para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán, lo cuenten a sus hijos;

¶C a fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, sino que guarden sus Mandamientos; y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no apercibió su corazón, y cuyo espíritu no fue fiel para con Dios.

§C     Cuerpo

¶O Los hijos de Efraín, arqueros armados, volvieron la espalda el día de la batalla. No guardaron el Pacto de Dios, ni quisieron andar en su Ley; antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.

¶O Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán. Dividió el mar, y los hizo pasar; y detuvo las aguas como en un montón. Y los guió de día con nube, y toda la noche con resplandor de fuego. Hendió las peñas en el desierto; y les dio a beber como de grandes abismos. Pues sacó de la peña corrientes, e hizo descender aguas como ríos.

¶C Pero aún siguieron pecando contra él, provocando al Altísimo en el desierto. Pues tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto. Y hablaron contra Dios, diciendo, “¿Podrá Dios poner mesa en el desierto? He aquí ha herido la peña, y brotaron aguas, y arroyos salieron ondeando. ¿Podrá también dar pan? ¿Podrá proveer carne para su pueblo?” Por tanto, oyó Jehová, y se indignó; y se encendió el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel; por cuanto no habían creído a Dios, ni habían confiado en su salvación, a pesar de que mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los Cielo, e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los Cielo. Pan de nobles comió el hombre; les envió comida hasta saciarles. Hizo que soplase el viento del este en el cielo, y trajo con su poder el viento del sur. E hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como la arena del mar. Las hizo caer en medio de su campamento, alrededor de sus tiendas. Y comieron, y se saciaron mucho; les cumplió, pues, su deseo. No habían quitado de sí su deseo, aún estaba la comida en su boca, cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.

¶C Con todo esto, pecaron aún, y no dieron crédito a sus maravillas. Por tanto, consumió sus días en vanidad, y sus años en tribulación. Si los hería de muerte, entonces buscaban a Dios; entonces se volvían solícitos en busca suya. Y se acordaban que Dios era su refugio; y el Dios Altísimo su Redentor. Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían: pues sus corazones no eran rectos para con él, ni estuvieron firmes en su Pacto. Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía; y apartó muchas veces su ira, y no despertó todo su enojo. Y se acordó de que eran carne; soplo que va y no vuelve.

¶U ¡Cuántas veces lo provocaron en el desierto, lo enojaron en la soledad! Y volvían, y tentaban a Dios, y ponían límite al Santo de Israel. No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia; cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán; y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes, para que no bebiesen. Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban, y ranas que los destruyeron. Dio también al pulgón sus frutos, y sus trabajos a la langosta. Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con escarcha; y entregó al granizo sus bestias, y a los rayos sus ganados. Envió sobre ellos el furor de su ira, enojo, indignación y angustia, enviándoles ángeles destructores. Dispuso camino a su furor; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida a la mortandad. E hirió a todo primogénito en Egipto, las primicias de su fuerza en las tiendas de Cam. Pero hizo salir a su pueblo como ovejas, y los llevó por el desierto, como un rebaño. Y los guió con seguridad, de modo que no tuvieran miedo; y el mar cubrió a sus enemigos. Los metió después en los términos de su santuario, en este monte que adquirió su diestra. Y echó a las naciones de delante de ellos, y con cuerdas les repartió sus tierras por heredad; e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.

§C     Conclusión

¶C Mas ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios; sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres; se volvieron como arco engañoso. Y lo enojaron con sus lugares altos, y lo provocaron a celo con sus esculturas. Lo oyó Dios, y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel. Dejó por tanto el Tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres; y entregó al cautiverio su poder, y su gloria en mano del enemigo. Entregó también su pueblo a la espada, y se airó contra su heredad. El fuego devoró sus jóvenes, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales. Sus sacerdotes cayeron a espada, y sus viudas no hicieron lamentación.

¶C Entonces despertó el Señor como de un sueño, como un valiente que grita excitado del vino. E hirió a sus enemigos en las partes posteriores; les dio afrenta perpetua. Y desechó el tabernáculo de José, y no escogió la tribu de Efraín. Sino que escogió la tribu de Judá, el monte de Sión, al cual amó. Y edificó su santuario a manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre.

¶U Y eligió a David su siervo, y lo tomó de las majadas de las ovejas. De tras las paridas lo trajo, para que apacentase a Jacob su pueblo, y a Israel su heredad. Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón; y los pastoreó con la pericia de sus manos.

C     Capítulo 2.2: Jehová es en medio de la Ciudad de Dios (Salmo 46)

§U     Introducción

¶U Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

¶C Por tanto no temeremos, aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón del mar;

¶C aunque bramen y se turben sus aguas; aunque tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah.

§C     Cuerpo

¶U Hay un río cuyas corrientes alegrarán la ciudad de Dios, el lugar santo de los Tabernáculos del Altísimo.

¶C Dios está en medio de ella; no será conmovida.

¶C Dios la ayudará al clarear la mañana.

¶O Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio él su voz, se derritió la tierra.

¶O Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.

§C     Conclusión

¶C Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra; que quiebra el aro, corta la lanza, y quema los carros en el fuego.

¶C “Estad quietos, y conoced que yo soy el Dios verdadero. Enaltecido seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra.”

¶U Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.

C     Capítulo 2.3: Jehová mora en el Cerro de Dios (Salmo 68)

§U     Introducción

¶U Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen. Como es lanzado el humo, los lanzarás; como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios.

¶C Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, y saltarán de alegría. Cantad a Dios, cantad salmos a su Nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos; JAH es su Nombre, y alegraos delante de él. Padre de huérfanos y defensor de viudas, es Dios en su santa morada. Dios hace habitar en familia a los solitarios; él saca a los aprisionados con grillos; mas los rebeldes habitan en tierra seca.

¶C Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, Selah; la tierra tembló; también destilaron los cielos a la presencia de Dios; aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel. Abundante lluvia esparciste, oh Dios, a tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste. Los que son de tu grey han morado en ella; por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.

§C     Cuerpo

¶U El Señor daba Palabra: grande era el ejército de aquellos que la publicaban. Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; y las que se quedaban en casa repartían el despojo. Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas con amarillez de oro. Cuando el Omnipotente esparció los reyes en ella, se emblanqueció como la nieve en Salmón.

¶C Monte de Dios es el monte de Basán; monte alto el de Basán. ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Éste es el monte que Dios deseó para su morada; ciertamente Jehová habitará en él para siempre.

¶C Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor está entre ellos, como en el Sinaí, así en el santuario. Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos Jehová Dios. Bendito sea el Señor; cada día nos colma de bendiciones el Dios de nuestra salvación. Selah.

¶O El Dios nuestro es el Dios de la salvación; y de Jehová el Señor es el librar de la muerte. Pero Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la testa cabelluda del que camina en sus pecados. El Señor dijo, “De Basán los haré volver, haré volver a mi pueblo de las profundidades del mar; porque sumergirás tu pie en la sangre de tus enemigos, y en ella también la lengua de tus perros.”

¶O Vieron tus caminos, oh Dios; los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el Santuario. Los cantores iban delante, los tañedores detrás; en medio, las doncellas con panderos. Bendecid a Dios en las congregaciones; al Señor, vosotros de la estirpe de Israel. Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, los príncipes de Judá en su congregación, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí. Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros. Por razón de tu templo en Jerusalén, los reyes te ofrecerán dones. Reprime la reunión de gentes armadas, la multitud de toros con los becerros de los pueblos, hasta que todos se sometan con sus piezas de plata; esparce a los pueblos que se complacen en la guerra. Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía pronto extenderá sus manos a Dios.

§C     Conclusión

¶C Reinos de la tierra, cantad a Dios, cantad al Señor; Selah; al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son desde la antigüedad; he aquí, dará su voz, poderosa voz. Atribuid fortaleza a Dios; sobre Israel es su magnificencia, y su poder está en los cielos.

¶C Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios; el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor a su pueblo.

¶U Bendito Dios.

O     Capítulo 2.4: Israel estaba oprimido por las naciones vecinas (Salmo 83)

§U     Introducción

¶U Oh Dios no guardes silencio, no calles, oh Dios, ni te estés quieto: porque he aquí que rugen tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.

¶C Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho, “Venid, y cortémoslos de ser nación, y no haya más memoria del nombre de Israel.”

¶C Porque han conspirado a una, de común, contra ti han hecho alianza; las tiendas de Edom y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, y Amón, y Amalec; los filisteos con los habitantes de Tiro. También el asirio se ha juntado con ellos; han dado la mano a los hijos de Lot. Selah.

§C     Cuerpo

¶U Hazles como a Madián; como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón; que perecieron en Endor, fueron hechos como estiércol para la tierra. Pon a sus nobles como a Oreb y como a Zeeb; y como a Zeba y como a Zalmuna, a todos sus príncipes; que han dicho, “Heredemos para nosotros las moradas de Dios.”

¶C Dios mío, ponlos como a torbellinos; como a hojarascas delante del viento. Como fuego que quema el monte, como llama que abrasa los montes. Persíguelos así con tu tempestad, y atérralos con tu torbellino.

¶C Llena sus rostros de vergüenza; y busquen tu Nombre, oh Jehová.

§C     Conclusión

¶C Sean afrentados y turbados para siempre;

¶C sean avergonzados, y perezcan.

¶U Y conozcan que tu Nombre es Jehová; tú solo Altísimo sobre toda la tierra.

O     Capítulo 2.5: Jehová trajo Israel en un lugar rico (Salmo 66)

§U     Introducción

¶U Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra; cantad la gloria de su Nombre; haced gloriosa su alabanza. Decid a Dios, “¡Cuán asombrosas son tus obras!

¶C Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.

¶C Toda la tierra te adorará, y cantará a ti; cantarán a tu Nombre.” Selah.

§C     Cuerpo

¶C Venid, y ved las obras de Dios, temible en sus hechos para con los hijos de los hombres. Volvió el mar en tierra seca; por el río pasaron a pie; allí en él nos alegramos. Él señorea con su poder para siempre; sus ojos atalayan sobre las naciones; los rebeldes no serán exaltados. Selah.

¶C Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, y haced oír la voz de su alabanza. Él es quien preserva nuestra alma en vida, y no permite que nuestros pies resbalen. Porque tú nos probaste, oh Dios; nos refinaste como se refina la plata. Nos metiste en la red; pusiste aflicción en nuestros lomos. Hombres hiciste cabalgar sobre nuestra cabeza; pasamos por el fuego y por el agua, pero nos sacaste a un lugar de abundancia.

¶U Entraré en tu casa con holocaustos; te pagaré mis votos que pronunciaron mis labios y habló mi boca, cuando angustiado estaba. Te ofreceré holocaustos de animales engordados, con perfume de carneros; sacrificaré bueyes y machos cabríos. Selah.

§C     Conclusión

¶C Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que él ha hecho a mi alma. A él clamé con mi boca, y exaltado fue con mi lengua.

¶C Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado. Mas ciertamente me oyó Dios; atendió a la voz de mi súplica.

¶U Bendito sea Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.