U     Libro 1.5: El Sabio y el Necio

C     Parte 1: El Sabio

U     Capítulo 1.1: El santo sabio desea habitar en la casa de Jehová (Salmo 27)

§U     Introducción

¶U Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

¶C Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

¶C Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.

§C     Cuerpo

¶O Una cosa he demandado de Jehová, ésta buscaré, que esté yo en la Casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su Templo: porque él me esconderá en su Tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su pabellón; me pondrá en alto sobre una roca.

¶O Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean; y yo ofreceré en su Tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré, y entonaré salmos a Jehová.

¶C Oye, oh Jehová, mi voz cuando a ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme. Tú has dicho, “Buscad mi rostro.” Mi corazón dice de ti, “Tu rostro buscaré, oh Jehová.”

¶C No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira a tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salvación.

¶U Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.

§C     Conclusión

¶C Enséñame, oh Jehová, tu Camino, y guíame por senda de rectitud, a causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos: porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

¶C Hubiera yo desmayado, si no creyese que he de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.

¶U Espera en Jehová; ser de buen coraje, y él fortalecerá tu corazón; espera, digo, en Jehová.

C     Capítulo 1.2: El santo sabio anhela para Dios en el Santuario (Salmo 63)

§U     Introducción

¶U Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré.

¶C Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde agua no hay;

¶C para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el Santuario.

§C     Cuerpo

¶U Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.

¶C Así te bendeciré en mi vida; en tu Nombre alzaré mis manos.

¶C Como de meollo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de júbilo te alabará mi boca, cuando me acuerdo de ti en mi lecho, y medito en ti en las vigilias de la noche.

¶O Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré. Está mi alma apegada a ti; tu diestra me ha sostenido.

¶O Mas los que para destrucción buscan mi alma, caerán en los sitios más bajos de la tierra; caerán a filo de espada; serán la porción de las zorras.

§C     Conclusión

¶C Pero el rey se alegrará en Dios;

¶C será alabado cualquiera que por él jura.

¶U Pero la boca de los que hablan mentira, será cerrada.

C     Capítulo 1.3: El santo sabio anhela para Dios en su altar (Salmo 84)

§U     Introducción

¶U ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

¶C Anhela mi alma, y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;

¶C mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

§C     Cuerpo

¶U Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.

¶C Bienaventurados los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán. Selah.

¶C Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos. Atravesando el valle de lágrimas lo convierten en fuente, cuando la lluvia llena los estanques. Irán de fortaleza en fortaleza, verán a Dios en Sión.

¶O Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob. Selah.

¶O Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido: porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la Casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

§C     Conclusión

¶C Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová;

¶C no quitará el bien a los que en integridad andan.

¶U Jehová de los ejércitos, dichoso el hombre que en ti confía.

O     Capítulo 1.4: El santo sabio se desalienta, pero las esperanzas en Dios (Salmo 43)

§U     Introducción

¶U Júzgame, oh Dios.

¶C Y interceder mi causa contra de nación impía.

¶C Líbrame de hombre de engaño e iniquidad: porque tú eres el Dios de mi fortaleza.

§C     Cuerpo

¶U ¿Por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?

¶C Envía tu luz y tu Verdad;

¶C éstas me guiarán, me conducirán a tu monte santo, y a tus tabernáculos.

§C     Conclusión

¶C Y entraré al altar de Dios, a Dios mi alegría, mi gozo;

¶C y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.

¶U ¿Por qué te abates, oh alma mía? ¿Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios: porque aún he de alabarle; él es la salud de mi semblante, y mi Dios.

O     Capítulo 1.5: El santo sabio alaba Jehová a pesar de aquellos quien burla de él (Salmo 42)

§U     Introducción

¶U Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.

¶C Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?

¶C Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me dicen todos los días, “¿Dónde está tu Dios?”

§C     Cuerpo

¶C Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí: porque yo fui con la multitud, fui con ellos a la Casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza, haciendo fiesta la multitud.

¶C ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios: porque aún he de alabarle por la ayuda de su presencia.

¶U Dios mío, mi alma está abatida dentro de mí; me acordaré por tanto de ti desde la tierra del Jordán, y de los hermonitas, desde el monte de Mizar. Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y mi oración al Dios de mi vida.

§C     Conclusión

¶C Diré a Dios, “Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?

¶C Como con una espada en mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día, ‘¿Dónde está tu Dios?’”

¶U ¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios: porque aún he de alabarle; él es la salud de mi semblante, y mi Dios.

C     Parte 2: El Necio

U     Capítulo 2.1: Los necios no será un obstáculo en la vista de Jehová (Salmo 5)

§U     Introducción

¶U Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera mi meditación.

¶C Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío: porque a ti oraré.

¶C Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana presentaré mi oración delante de ti, y esperaré.

§C     Cuerpo

¶O Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; el malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que obran iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.

¶O Y yo por la multitud de tu misericordia entraré en tu Casa; y adoraré hacia tu santo Templo en tu temor.

¶C Guíame, Jehová, en tu justicia a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu Camino.

¶C Porque en su boca no hay rectitud; sus entrañas son perversidad; sepulcro abierto es su garganta; con su lengua lisonjean.

¶U Destrúyelos, oh Dios; caigan por sus propios consejos; por la multitud de sus transgresiones échalos fuera: porque se rebelaron contra ti.

§C     Conclusión

¶C Pero alégrense todos los que en ti confían regocijarse; para siempre den voces de júbilo: porque tú los defiendes.

¶C Dejar que los que aman su nombre sean alegren en ti.

¶U Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; lo rodearás de benevolencia como con un escudo.

C     Capítulo 2.2: El necio ha rechazado Dios (Salmo 53)

§U     Introducción

¶U Dijo el necio en su corazón, “No hay Dios.”

¶C Se corrompieron e hicieron abominable maldad;

¶C no hay quien haga bien.

§C     Cuerpo

¶U Dios desde los Cielo miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios.

¶C Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido.

¶C No hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.

¶O ¿No tienen conocimiento todos esos que hacen iniquidad?

¶O Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan; a Dios no han invocado.

§C     Conclusión

¶C Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que acampó contra ti.

¶C Los avergonzaste: porque Dios los desechó.

¶U ¡Oh, quién diese que la salvación de Israel viniese de Sión! Cuando Dios hiciere volver de la cautividad a su pueblo, se gozará Jacob, se alegrará Israel.

C     Capítulo 2.3: El necio ha rechazado Jehová (Salmo 14)

§U     Introducción

¶U Dijo el necio en su corazón, “No hay Dios.”

¶C Se corrompieron, hicieron obras abominables;

¶C no hay quien haga el bien.

§C     Cuerpo

¶U Jehová miró desde los Cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios.

¶C Todos se desviaron, a una se han corrompido.

¶C No hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.

¶O ¿No tendrán conocimiento todos los obradores de iniquidad?

¶O Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan, y a Jehová no invocan.

§C     Conclusión

¶C Allí temblaron de espanto: porque Dios está con la generación de los justos.

¶C El consejo del pobre habéis escarnecido, pero Jehová es su refugio.

¶U ¡Oh que de Sión viniese la salvación de Israel! Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo, se gozará Jacob, se alegrará Israel.

O     Capítulo 2.4: Los impíos serán arrojados al infierno (Salmo 73)

§U     Introducción

¶U Ciertamente bueno es Dios a Israel, a los limpios de corazón.

¶C En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos: porque tuve envidia de los insensatos, viendo la prosperidad de los impíos: porque no hay dolores en su muerte; antes su fortaleza está entera. No sufren trabajos como los demás mortales; ni son azotados como el resto de los hombres. Por tanto soberbia los corona; se cubren de vestido de violencia. Sus ojos se les saltan de gordura; logran con creces los antojos del corazón. Blasfeman, y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería. Ponen en el cielos su boca, y su lengua pasea la tierra. Por eso su pueblo vuelve aquí, y aguas de abundancia son extraídas para ellos. Y dicen, “¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?”

¶C He aquí estos impíos, sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.

§C     Cuerpo

¶U Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en inocencia; Pues he sido azotado todo el día, y castigado cada mañana. Si yo hubiera dicho, “Así hablaré”; he aquí, habría traicionado a la generación de tus hijos.

¶C Cuando pensé para saber esto; fue duro trabajo para mí, hasta que entré en el Santuario de Dios, entonces entendí la postrimería de ellos. Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. ¡Cómo han sido asolados de repente! Fueron enteramente consumidos de terrores. Como sueño del que despierta, así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.

¶C Mi corazón fue atribulado, y en mis riñones sentía punzadas. Tan torpe era yo, y no entendía; era como una bestia delante de ti.

§C     Conclusión

¶C Con todo, yo siempre estuve contigo; Me trabaste de mi mano derecha. Me has guiado según tu Consejo, y después me recibirás en gloria.

¶C ¿A quién tengo yo en los Cielo, sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; mas la Roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre: porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; tú cortarás a todo aquel que fornicando, se aparta de ti.

¶U Y en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.

O     Capítulo 2.5: Los soberbios son como las bestias que perecen (Salmo 49)

§U     Introducción

¶U Oíd esto, pueblos todos; escuchad, todos los habitantes del mundo: así los plebeyos como los nobles, el rico y el pobre juntamente.

¶C Mi boca hablará sabiduría; y la meditación de mi corazón será inteligencia.

¶C Inclinaré mi oído al proverbio; declararé con el arpa mi enigma.

§C     Cuerpo

¶C ¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis acechadores me rodee? Los que confían en sus posesiones, y se jactan en la muchedumbre de sus riquezas, ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate (porque la redención de su alma es de gran precio, y no se hará jamás). Para que viva en adelante para siempre, y nunca vea corrupción. Pues él ve que mueren los sabios; igualmente perecen el insensato y el necio, y dejan a otros sus riquezas. En su interior piensan que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación; dan sus nombres a sus tierras.

¶C Mas el hombre no permanecerá en honra; es semejante a las bestias que perecen. Este su camino es locura; con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah. Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos señorearán sobre ellos por la mañana; y su buen parecer se consumirá en el sepulcro de su morada.

¶U Pero Dios redimirá mi alma del poder de la sepultura: porque él me recibirá. Selah.

§C     Conclusión

¶C No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la gloria de su casa: porque cuando muera no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.

¶C Aunque mientras viva, bendiga a su alma; y tú serás loado cuando te hicieres bien. Entrará a la generación de sus padres; nunca mirarán la luz.

¶U El hombre que está en honra y no entiende, semejante es a las bestias que perecen.